martes, 25 de febrero de 2014

Camille, Nueva York y Amandina

Queremos presentarles a Camille Hautefort. Parisina de nacimiento pero neoyorkina desde hace más de cinco años, Camille fue recientemente una de mis housemates en Nueva York. Pareja de conciertos y de afterparties, consejera moral y hada del hogar, Camille  ahora estará de distribudora de Amandina en NYC, cuando no esté trabajando en el banco o tomando fotos por toda la ciudad; así que si estás por ahí, puedes comprar Amandinas a través de ella o de RED New York, nuestro punto de venta en Manhattan. 
Aquí, algunas de las fotos de ella usando Amandinas, en el Manhattan bridge y en  mi zona favorita, West Village.
¡Gracias, Camille!
Para más información de cómo contactarla, escríbenos un correo :)

We want to introduce you to Camille Hautefort. Parisian-born but newyorker for more than five years, Camille recently was one of my housemates in New York. Concert & afterparty partner in crime, moral advisor and house fairy, Camille is now going to be distributing Amandina in NYC, when she's not working at the bank or taking pictures all over the city; so if you are in the area, you can get your Amandina through her or through RED New York, our point of sale in Manhattan.
Here, some pictures of her wearing Amandina, at the Manhattan bridge and my favorite neighborhood, the West Village.
Thank you, Camille!
For information about how to contact Camille, send us an email :)









 


 

lunes, 17 de febrero de 2014

Manual de uso del anillo

Anillos de Balenciaga

Ghesquière en su último desfile para Balenciaga fue el primero en lanzar la tendencia. En su colección de primavera proclamó el uso de los multianillos en todos los dedos. A partir de ahí, la fiebre se ha desatado.


Kirsten Stewart

Enseguida, la fiebre se extendió entre las celebs. Kirsten, musa de la firma, fue una de las pioneras en lucir los anillos.


En clave chic

Bimba & Lola

lunes, 10 de febrero de 2014

Joyas orgánicas con pátinas

Hoy queremos contarte cómo creamos nuestras pátinas, es un proceso fascinante, cuyos resultados son siempre una sorpresa. Las pátinas se desarrollan de modo natural cuando el metal queda sometido al paso del tiempo. Un claro ejemplo lo encontramos en esas monedas de cobre o bronce antiguas de ese color azulado tan bonito.

Existen diversos modos de patinar el metal, tanto químicos como naturales, y tantos acabados como puedas imaginar. En esta ocasión optamos por un color turquesa-verdoso y lo conseguimos con ingredientes lo más naturales posible.

Partimos de unas piezas de cobre, las cuales limpiamos a fondo con detergente para eliminar grasas e impurezas.


 
Sumergimos estas piezas en una solución de vinagre y sal durante unas horas. El vinagre limpia el metal más a fondo y lo prepara para la acción de los gases del amoníaco.
A continuación colocamos las piezas en un container hermético de plástico en el que ponemos un poco de amoníaco en el fondo o bien dentro de un pequeño recipiente. A continuación, procedemos a espolvorearlas abundantemente con sal. La sal tiene un efecto corrosivo que, unida a los gases del amoníaco, dará al cobre esos matices verde-azulados que andamos buscando.
Éstas son nuestras piezas de cobre después de unas 24h sometidas a los efectos sal-amoníaco, previamente eliminados los restos de sal y puestas a secar al sol.


Y aquí las tenéis listas para llevar!